«Esta noche ha realizado Lefaux el último de sus daguerrotipos en Logroño. Aunque pudiera parecer un disfraz propio de la fecha, don Alipio L. Paterna, coadjutor provisional de la de San Bartolomé y amigo de distracciones mundanas como los juegos de pelota, liar tabaco, las comedias francesas, la petanca y las ciencias ópticas ha posado con su sotana y su teja verdaderas. Conocedor del resto de retratos realizados y de su tenor, se prestó a resguardar la colección —de la que él mismo ya forma parte— en el doble fondo del asiento de su confesionario y, llegado el caso, enterrarla en una caja, junto con este escrito mío, hasta que un día pueda ver la luz sin temor a un juicio severo sobre el aliento jocoso que animó su realización. Día que yo no he de ver, y menos ahora que sólo me queda un ojo…»
Fragmento transcrito del manuscrito original, p. 98.
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